Pan y circo: Joel Hernández Santiago

no me veras

Joseph Goebbels, el ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich decía: “Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.” Era su consigna útil.

Así, el mismo gobierno que ha generado sus conflictos, es el mismo que construye y divulga  mensajes para desviar la atención de los ciudadanos y con esto atemperar el impacto negativo en su autoridad y prospecto electoral.

Frente a los grandes problemas nacionales, inflar información menor al grado de estruendo, lanzar frases polémicas que pueden no tener ni razón ni contenido, son de tal fuerza un distractor eficiente aunque, por cierto, los problemas siguen ahí y sigue ahí el resultado de políticas de gobierno que a la larga son inocultables porque no se les soluciona y sí se busca maquillarlas para disminuir su grado de deterioro en la imagen gubernamental.

De esta manera ocurre en todo gobierno mexicano. “Los de antes” como en “El de hoy”. Es como si fuera regla de poder: distractores que revelan que a ellos subyacen deficiencias de gobierno:

En los meses recientes hemos tenido un cúmulo de estos famosos “globos de Cantoya” o “Bolas de humo” informativas.

Frente al gran desgaste de gobierno por la crisis económica que ya está en nuestros bolsillos y en la falta de trabajo, frente a la pésima gestión de la pandemia que ha causado enormes contagios y miles de defunciones; frente al aumento desmesurado del crimen organizado, la violencia y la delincuencia..., frente a todo eso aparecen de pronto...

El famoso avión presidencial, que ni se vende, ni se alquila ni tiene lugar de descanso. Y cada vez que hay un problema serio de gobierno a la vista, sale de nueva cuenta el “costosísimo” avión que ‘era un lujo y una ofensa’ para todos en México, pero sobre todo ‘para los pobres’.

Esto es: el mensaje es para los pobres, para mostrarles cómo ellos están en esta condición en tanto que el gobierno-los gobiernos de antes eran ostentosos, corruptos, abusivos. Y si: si lo eran:

Lo fueron los gobiernos de Fox, Calderón, Peña Nieto y hoy mismo, dentro del gabinete presidencial de la 4-T hay dos que tres ‘mal averiguados’ pero protegidos bajo el lema de “primero los pobres”.

El nuevo distractor se llama Emilio L. y es un personaje al que se presume que cometió delitos de altísimo nivel que tienen que ver con la función pública, con los recursos públicos, con corrupción, con uso indebido de los dineros nuestros y quizá algo más...

La expectativa de su detención era grande tan solo el caso Obedrecht del que se presume que recibió millones de dólares para favorecerles con contratos en la industria petroquímica; luego está lo de la planta chatarra Agronitrogenados y enriquecimiento inexplicable... y todo eso...

Luego de ver lo que ocurrió en otros países con políticos que se vieron vinculados con Obedrecht uno esperaba que aquí ocurriera algo similar ‘y cayeran cabezas de políticos malvados’. Y se persiguió a Emilio L., por meses; se presumió delito en su madre que está o estaba en Europa, en su hermana...  Y todo un mar de eso: de acusaciones de la Fiscalía mexicana. Y la persecución que fue feroz y hasta extrema.

Hace meses se le detuvo en Málaga, España. Se le siguió procedimiento por la solicitud de México de su extradición. No se apegó a esta petición Emilio L., siguiendo indicaciones de sus ex abogados, pero al final vino lo inesperado: La negociación, y el apegarse al Criterio de Oportunidad y, se le considera -conforme con el artículo 15 de la Ley Federal para la Protección a Personas que Intervienen en el Procedimiento Penal- como testigo colaborador.

Así que después de perseguirlo de forma intensa; así que mientras en México se anunciaba su captura, y con todo el estruendo necesario se informó que ya salía para  México, que ya estaba en vuelo hacia México que estaba listo para seguir su proceso legal en algún Reclusorio mexicano...

Pues nada: que el parto de los montes ocurrió: La negociación radicaba en que daría nombres, pelos y señales de quienes estuvieron en el tejemaneje de Obedrecht y de Agronitrogenados... ‘Siempre y cuando sean personajes de partidos de oposición al gobierno de la 4-T...’

Y Emilio L., se fue derechito del aeropuerto al hospital por una enfermedad que adquirió durante las trece horas de vuelo de España a México, y ahí estuvo durante 15 días y luego de lo cual se le puso una pulsera que detecte sus movimientos para que no huya y luego pues eso: que seguirá el procedimiento legal muy cómodamente desde los jardines de su casa...

¿Cuántos detenidos han tenido estos beneficios? Esto es: y la vuelta de tuerca... ¿Se cumple ahí el “Nada ni nadie por encima de la ley” como consigna juarista que la 4-T tiene como consigna?

Esto es el resultado de toda esa información ampliada-divulgada y utilizada para amenazar a los adversarios políticos. Los que si, como se dice, son culpables, deberán enfrentar los procesos legales dispuestos en las leyes mexicanas. Pero también es eso: un distractor de los grandes problemas nacionales de hoy mismo, aquí y ahora.

¿Qué otra frase célebre o información distractora sigue para ocultar la terca realidad? En todo caso no hay distractor ni discurso que indique la solución cierta-veraz-tangible-a corto plazo... En fin. Goebbels se ha apoderado del mensaje político mexicano. O, para no ir tan lejos, como dijera don Porfirio: “Al pueblo, pan y circo”.

joelhsantiago@gmail.com  

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