Droga, problema de consumo en los EE. UU.: 118 millones de marihuanos: Carlos Ramírez

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El problema de la droga en los EE. UU. es grave, involucra el sistema social de consumolibre, refiere a la droga como un mecanismo de controlsocial y tiene que ver con el control de los recursosfinancieros derivados. Es decir, los EE. UU. noquieren terminar con el flagelo de la droga, sino usarlaa favor de sus intereses nacionales y geopolíticos.

El fin del Plan Mérida de manera unilateralpor México ya provocó que los EE. UU., con el presidente Trump al frente, comiencen a aumentarpresiones sobre el gobierno de López Obrador para obligarlo a un Plan Mérida 2.0. En los hechos, el Plan Mérida nosirve para combatir droga, sino para subordinarla política antidrogas de México a los enfoquesestadunidenses de inteligencia y seguridad nacional civiles y militares y vía ese Plan haya una penetraciónde sus agencias en México.

Informes de la oficina anti drogas del gobierno estadunidense señalan que cártelesmexicanos controlanel mercado al menudeo en más de tresmil ciudades estadunidenses. Es decir, que el gobierno tiene identificadaszonas de compra-venta, abasto de estupefacientes y operadores. Y a pesar de ello, la Casa Blanca dice que el problema es de México.

El último National Drug Threat Assesment–evaluación– de octubre de 2018de la DEA, agencia de lucha contra el narco, aporta las cifras de consumode drogas registradas hasta 2016 y confirman que el asunto es de demanda:

–38 millones 880 mil estadunidenses (12.3%de la población) consumen cocaína.

–8 millones 776 mil (2.6%) consumen crack.

–4 millones 981 mil (1.5%) son adictos a la heroína.

118 millones 524 milpersonas (36.6%) consumen marihuana.

–Y 14 millones 533 mil (4.5%) han pasado a las metanfetaminas.

El tema de la droga en los EE. UU. es un asunto de Estado y se maneja a conveniencia. En 1996 el periodista local del San José Mercury Webde California Gary Webb publicó una serie de reportajes para denunciar que en los ochenta la CIA había vendido toneladas de crackde cocaína a consumidores negros en Los Angeles para obtenerfondos que se destinaron a la lucha de la contrarevolución nicaragüense por instrucciones del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca de Reagan. La historia la reprodujo con mayores datos en el libro Dark Alliance: the CIA, the Contras, and the crack cocaine Explosion. El reportaje no pudo ser desmentido, pero la CIA se dedicó a desprestigiaral autor; de todos modos, la denuncia fue real.

Del 2011 al 2016 (gobierno de Barack Obama) el consumo de drogas ha permanecido en cifras constantesrelacionando consumidores y población en cada año. Sólo los consumidores de marihuana han aumentado 2puntos porcentuales en ese periodo, de 107.8 millones a 118.5 millones, registrando el dato de que el aumento fue mayor de 2012 a 2017, años en los que hubo primero la permisividaddel consumo y luego su legalización.

Las cifrasde la DEA también registraron otro dato altamente significativo: el consumo de drogas entre jóvenesse registra en el último grado de secundaria-preparatoria y su paso a universidad: 2.7%de consumidores de cocaína, 37.7%de adictos a la marihuana y 10.9% de consumidores de narcóticos por receta.

Los efectos de muerte por droga –adicionales a los violentos en lucha por plazasde consumo– fueron 206 mil 944en el 2006 en los rubros de sobredosis, suicidios, homicidios, armas de fuego y choques en automóviles. De ellos destacan 19 mil 362 muertes por violencia y 38 mil 658 por armas de fuego detonadas por consumidores y narcos. En 2016 hubo en México 20 mil 500 homicidios dolosos.

De alguna manera y pasando por los, dicen las autoridades estadunidenses, severoscontroles fronterizos, de manera consistente los cártelesmexicanos se convirtieron primero en vendedoresde droga al mayoreo y luego se transformaron en vendedores al menudeo. La DEA tiene detectados a los cartelesconocidos, pero ahora su preocupación se ha centrado en la expansióndel Cártel Jalisco Nueva Generaciónen el tráfico de drogas hacia los EE. UU. y su control de mercados al menudeoen muchas ciudades. Además del CJNG,operanen los EE. UU. el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo, Los Zetasy la Organización de los Beltrán-Leyva.

Por lo tanto, el problema de la droga en los EE. UU. y su extraterritorialidad hacia el sur nose ataca por el lado del consumo, sino por la venta, aunque sin reconocer que el asentamiento de los cártelesmexicanos, colombianos, dominicanos y asiáticos sólo pudo haber sido posiblecon la colaboración corrupta de funcionarios de todas las áreas de seguridad del gobierno estadunidense.

Es decir, que el narcotráfico como problema integral es localde los EE. UU., porque los cártelesy la droga por sí solos nuncahubieran podido entretejerse en la sociedad estadunidense. Y no se trata sólo de los delitos asociados con la droga, sino al hecho de que el consumo de drogas es el detonantedel tráfico y ese consumo se despenaliza en los hechos al asumirse como un asunto de derechos individuales.

Política para dummies: La política es actuar sobre la realidad, no sobre los deseos personales.

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@carlosramirezh

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