Disuadir, no reprimir, solución policíaca ante el vandalismo: Alfredo Martínez de Aguilar

no me veras

* Heliodoro Díaz Escárraga y Arturo de Jesús Peimbert Calvo conocen las entrañas de los grupos de presión y chantaje, incluso, de las organizaciones armadas que operan en el estado de Oaxaca.
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Por la creciente violencia política, es vital la coordinación en seguridad pública y nacional del Gobierno federal y de Oaxaca. Para ensuciar el proceso electoral algún candidato puede ser asesinado.

 

(Elevamos nuestras oraciones a Dios por la pronta recuperación de la salud de nuestra querida amiga Carmelita Ricárdez y de todos los enfermos. No bajemos la guardia. Cuidemos la salud y la vida. Abrazo fraterno y solidario a toda su familia, especialmente a su hija Diana)

Contra muchas opiniones, con el mayor optimismo, en la mejor acepción de realista informado, estoy profundamente convencido que gobernar Oaxaca, no es tan difícil, a pesar de su complejidad.

Y no lo es porque, salvo casos verdaderamente excepcionales, las complicaciones que generalmente observamos derivan de los conflictos prefabricados por los grupos políticos en permanente pugna.

Aun cuando las organizaciones sociales que desquician a la capital oaxaqueña y las diversas regiones del estado suman 465, sus dirigentes son controlados y manipulados por cinco personajes políticos.

Al igual que en la delincuencia común y organizada, en política, la jauría tiene dueño, en consecuencia, hay que exigir a estos últimos que la amarren, ya que en las grupas tienen su fierro.

Resulta harto doloroso y, sobre todo, lamentable verse obligado a concluir que en el Tercer Milenio, Oaxaca sigue siendo tierra de conquista por tirios y troyanos, capuletos y montescos, yupis y yopes.

Si algún gobierno ha sido respetuoso y tolerante con las acciones provocadoras en las movilizaciones ha sido el de Alejandro Murat Hinojosa, quien ha privilegiado el diálogo, sin caer en la provocación.

No obstante que esta actitud civilizada frecuentemente genera severas críticas al mandatario estatal este mantiene firme su decisión de respetar la libertad de manifestación y libertad de expresión.

Sin embargo, al gobernador no le tiembla la mano para aplicar la Ley, cuando los dirigentes públicos y clandestinos, activistas y milicianos de alguna organización, incurren en actos de terrorismo.

Prueba de ello, aplicó la Ley ante la destrucción en inmuebles, empresas, concesionarias de autos y lesionados, entre estos un guardia de la Policía Auxiliar Bancaria (Pabic) en El Monte de Piedad.

El Secretario de Seguridad Pública, Heliodoro Díaz Escárraga, en un operativo conjunto  con la Policía Municipal capitalina, desactivó la provocación del prefabricado conflicto de los pseudonormalistas.

Políticos y dirigentes magisteriales que buscan apoderarse del poder y dinero de la Sección 22 de la CNTE usan grupos de choque que venden servicios como mercenarios al servicio del mejor postor.

Ahora, corresponde actuar a la Fiscalía General del Estado. Los probables autores intelectuales son de sobra conocidos, el senador Salomón Jara Cruz, Nino Morales Toledo, Wilbert Santiago Valdivieso.

Otros más son, Erangelio Mendoza González, Rogelio Vargas Garfias, Zenén Bravo Castellanos, Germán Mendoza Nube, Macario Otalo Padilla, Luis Fernando Canseco Girón y Ezequiel Rosales Carreño.

Su objetivo es incendiar, otra vez, la capital oaxaqueña, para extorsionar al Gobierno federal y estatal con las posiciones políticas que arrebataron a Salomón Jara en el Congreso de Oaxaca y las candidaturas.

So pretexto de exigir la libertad de los activistas detenidos en Chiapas al igual que en el vecino estado la semana que inicia intentarán tomar medios de comunicación para difundir sus peticiones, marcharán y retirarán propaganda electoral de las calles.

Vandalizarán las sedes de los partidos políticos, institutos electorales, Secretarías de Hacienda Federal y Estatal, bloquearán carreteras en las diversas regiones y pintarán camiones de empresas transnacionales.

Si Arturo Peimbert Calvo, realmente está dispuesto a anteponer sus complicidades, respetar y hacer respetar la Ley, debe investigar el estatus migratorio de los integrantes de estos grupos de choque.

Para ello, no tiene más que solicitar la intervención del Instituto Nacional de Migración (INI) para confirmar que muchos de los mercenarios son centroamericanos, que viven en las goteras de la ciudad.

Después del exitoso operativo conjunto entre la Policía Estatal y Municipal, con saldo blanco, será fácil inhibir y desactivar las provocaciones violentas de grupos radicales en las manifestaciones.

Heliodoro Díaz Escárraga y Arturo de Jesús Peimbert Calvo tienen a su favor conocer las entrañas de los grupos de presión y chantaje, incluso, de las organizaciones armadas que operan en Oaxaca.

La estrategia policíaca es simple y sencilla, disuadir, no reprimir. Indispensable es cumplir la obligación de respetar y hacer respetar la Ley que aceptaron en el juramento laico al asumir el cargo.

Bastó que los elementos de la Policía Estatal y Municipal recuperaran 16 unidades de transporte público que habían sido retenidas por los pseudonormalistas. Perdieron su poder de movilización.

Ante la creciente violencia política en el actual proceso electoral federal concurrente, es vital la coordinación entre las instancias de seguridad pública y nacional del Gobierno federal y de Oaxaca.

No se descarta que continúen las agresiones y atentados contra candidatos y actores políticos a grado tal que alguno de ellos pudiera ser asesinado en lo que resta de las campañas o el día de la jornada electoral.

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila

 

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