Crece la derecha mexicana: Joel Hernández Santiago

no me veras

Estábamos con que “a falta de Pan, tortillas”. Pues eso estuvo a punto de ocurrir con el registro del partido político que encabeza la esposa del ex presidente Felipe Calderón, México Libre el que, como se comprenderá por los orígenes políticos, inmediatos e históricos, de la señora Margarita Zavala, tiene que ver con la derecha histórica mexicana a través del Partido Acción Nacional (PAN) del que fue parte y con el cual ganó la presidencia de 2006 su esposo, Felipe Calderón Hinojosa.

Pero cuando ellos suponían que conseguirían su registro, y luego de señales que mandaba el Instituto Nacional Electoral (INE) en ese sentido, de forma sorpresiva el viernes 4 de septiembre se anunció que no va; que no se le otorgó el registro, toda vez que un porcentaje de los ingresos obtenidos podrían no tener justificación legal, se dijo.

Naturalmente esto causó la indignación tanto del ex presidente de México como de la señora Zavala, que acusaron al INE de haber cometido un ‘atropello’ y de que la decisión fue manipulada desde el gobierno federal y que, en todo caso, impugnarían la decisión...

El presidente Andrés Manuel López Obrador, desde su descanso en su rancho “La chingada” en Palenque, Chiapas, el sábado 5 de septiembre emitió un mensaje festejando esta decisión:

“Yo atribuyo esto a las nuevas circunstancias, a la fuerza de la opinión pública, creo que este es un triunfo de México... No saben cuánto celebro esto, porque nosotros nos vamos a ir e incluso pueden cambiar los que van a las instituciones, pero ya tenemos una población muy consciente, muy avispada", dijo.

En el mismo video, en tono festivo, conminó al ex presidente Calderón, a que acuda a pedir ayuda fuera de México. Recomendó al exmandatario que vaya a Washington “con sus amigos” ‘de la Organización de Estados Americanos (OEA), pero no a Nueva York, donde, además de estar la ONU, está detenido su exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, acusado de presuntos nexos con el narcotráfico.’

El Presidente aseguró que no había posibilidades de que el INE otorgara el registro a México Libre, puesto que, si hubiera sido al revés, “se acaba el INE”.

Aparte, el INE sí otorgó el registro al partido Encuentro Solidario que surgió del extinto Partido Encuentro Social (PES) que ya lo había perdido. Es una organización vinculada con el evangelismo mexicano. El presidente ha sido proclive a favorecer y vincularse con este sector religioso.

En todo caso, lo que queda a la vista son distintas aristas de este poliedro político por el que ya camina el proceso electoral de junio de 2021.

Por un lado que el INE ha sido una institución francamente repudiada por el presidente López Obrador desde su llegada al gobierno del país. Es una institución que se considera autónoma por razones de independencia a fin de que sus decisiones estén sustentadas en la libertad de acción y criterio objetivo.

Durante mucho tiempo los consejeros electorales de esta institución han tenido su origen en la voluntad de los partidos políticos registrados. De alguna manera estos institutos políticos, a través de sus consejeros, pueden operar lo electoral con ventaja para cada uno. Así, están ahí representantes de Morena, del PRI, PAN, PRD... y con asignación de puestos en la estructura.

Además, otro de los argumentos utilizados por el presidente para socavar la autoridad de este organismo autónomo, es su altísimo presupuesto. Lo cual es cierto. Cada año le cuesta al país una cantidad que raya en la exageración con el pretexto de esa autonomía, de esa independencia y de garantizar elecciones transparentes. Para 2021 la solicitud es de $20, 463 millones 797,958 pesos. Más de veinte mil millones de pesos.

Pero el presidente le tiene ojeriza permanente, aunque en el caso del no registro a México Libre dejó a un lado las diatribas en contra del INE y felicitó su decisión. Quizá respira aliviado luego de que el 22 de julio se decidió quienes serían los cuatro nuevos consejeros, entre los que está Norma Irene de la Cruz Magaña quien, presuntamente, fue impuesta por el gobierno de la 4-T...

Como quiera que sea. Sería una muy mala señal que, a pesar de todo, el INE finalmente hubiera sido infiltrado de forma muy directa desde la presidencia del país para la toma de sus decisiones. Los mexicanos confiamos en que se habrá de hacer una revisión seria de este organismo, no para desaparecerlo, sí para mejorarlo, para hacerlo ciertamente independiente, autónomo y con criterio objetivo en su toma de decisiones... Y no tan costoso.

En lo que respecta a la llegada del nuevo PES, si consiguió el registro está bien, si cumplió todos los requisitos de ley y que no hubiera llegado por voluntad de otra naturaleza, por filiación religiosa de cualquier integrante del gobierno federal, por ejemplo.

En todo caso lo que se ve ahí es que, lamentablemente, la derecha mexicana crece a través de sus organizaciones políticas. Ya está una parte ahí, con el nuevo PES, se cae México Libre. Está el PAN y los híbridos menores. ¿Qué sigue?

Sigue que las elecciones de 2021 son las más “peleadas” por su magnitud y tiempo. Son la prueba de aprobación o no del gobierno de la 4-T. Es cierto que Morena no tiene partidos políticos opositores al frente, o como se dice: “va solo”. Sin embargo el embate puede llegar por el lado de la abstención y del voto nulo. O acaso el surgimiento de candidatos independientes. Ya veremos.

joelhsantiago@gmail.com

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