“Vísteme despacio que tengo prisa”, instruía el Emperador, Napoleón Bonaparte, al ayudante de cámara. En tanto le ajustaban el uniforme que con orgullo vestía, Napoleón meditaba los detalles de las acciones y decisiones que habría de tomar. Instantes que, en ocasiones, fueron trascendentes para Francia y el resto de Europa. La anécdota indica, que las…
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