Propuesta posneoliberal: populismo estatista o nuevo modelo de desarrollo: Carlos Ramírez

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Después de siete meses de nuevo gobierno, el gran debatesigue pendiente: el modelo económico neoliberal del salinismo 1983-2018 formalmente ya nofunciona, pero hasta ahora se ignoranlos fundamentos de la “propuesta posneoliberal” convertida en “un modelo viablede desarrollo”.

El dilemadel México lopezobradorista es sencillo de plantear: o construye un nuevomodelo de desarrollo para crecer y repartir o se ahoga en un modelo populistade dinero regalado que no modificará la estructura de la desigualdad, no podrá crecer más de 2.5% y nocumplirá con sus metas de justicia social.

Esta discusión debió haberse dado en el Congreso a la hora de aprobar, por primera vez, el Plan Nacional de Desarrollo, pero Morena y la oposición se desviarondel camino: el partido en el poder porque ignorala propuesta presidencial de su nuevo modelo de desarrollo y la oposición priísta-panista porque fueron aliadosbásicos del neoliberalismo salinista.

El problema persiste. De hecho, puede decirse que ya se perdióun año calendario de los seis del sexenio en jaloneos superficiales. La oposición restregándoleal gobierno en el rostro el incumplimiento de la meta de PIB de 2% para este año y el gobierno lopezobradorista posponiendo el debate hasta finales de año en que habrá sorpresas.

El problema noradica en la cifra de PIB, sino en sus razones. Sin una gran reforma estructural productiva —reconversiónindustrial de la planta privada y mayor desregulacióndel Estado–, la economía tiene el candadode 2.5% de PIB anual porque arriba de esta cifra se desatarían presiones inflacionarias-devaluatorias incontrolables.

El modelo neoliberalsalinista fue, en realidad, un modelo mercantilista basado en la liberalización del comercio exterior; nada más. En este sentido, el comercio exterior se multiplicó por 10, pero el PIB quedó atado a un promedio de 2.2%promedio anual. Y sin PIB nohay riqueza qué repartir.

El PND lopezobradorista sólo plantea el objetivogeneral: una propuesta posneoliberal que se “convierta en un modelo viablede desarrollo”. A renglón seguido enumera los “principios rectores” de la propuesta convertidos en doce objetivosfinales. De ellos, el más importante es el 4: economía para el bienestar. Pero ahí hace una mezclaoximorónica de neoliberalismo y populismo: crecimiento con disciplina macroeconómica, pero node modelo de desarrollo.

La clavede todo modelo de desarrollo radica en crecer condistribución de la riqueza; México logró en el populismo 1934-1982 crecimiento con pobreza. Y la distribución de la riqueza se logra por dosvías: programas asistencialistas de dinero regalado o políticas de bienestar social.

El saldo del largo periodopopulista-neoliberal 1934-2018 –84 años, casi tres generaciones– fue una tasa promedio anual de 4%, con 80%de mexicanos marginados y sólo 20%de mexicanos ricos. El llamado ÓptimoParetoseñala que una sociedad justa debería tener 80% de personas con bienestar completo y sólo 20% de pobres.

En cifras mexicanas, el desafíova más allá de programas asistencialistas de poca monta: sacar de la marginación a 96 millonesde personas (el 80% de la población). Como no hay presupuesto público que alcance, el mecanismo debería ser un modelo de desarrollo que genere la riqueza productivasuficiente, repartida vía salarios, prestaciones y políticas fiscales.

Los nueveprogramas asistencialistas del PND lopezobradorista implican entrega de dinero sinreproducción de la riqueza. Y las estrategias de bienestar tampocorevelan financiamiento sano y menos la forma de detonarla distribución de la riqueza. Las metas cuantitativas están sólo señaladas:

–Recuperación de 20% del salario, cuya pérdida de poder de compra en el neoliberalismo fue de 70%.

–Mejor distribuciónde la riqueza y del ingreso, sin dar cifras. La última encuesta del INEGI señala que el 70% de las familias pobres tiene el mismoingreso que el 10% de los ricos. El PND nodice cómo modificaría esta estructura de desigualdad.

–La pobrezaextrema (43.6% de mexicanos en situación de pobreza en diferentes grados, según Coneval) habrá sido erradicada. Y otro dato grave: el 55.8%de los mexicanos tiene carenciade seguridad social.

En suma, las metasde bienestar del PND están planteadas en la retórica, pero noen el modelo de desarrollo para crecer 6% anual sin inflación ni devaluación. Nada es imposible, por cierto, pero el nuevomodelo de desarrollo debió de ser el almadel PND.

La inquietudque detectaron algunos legisladores de la oposición señalaba que el nuevo gobierno tiene una ideade lo que quiere, pero que carecedel modelo de desarrollo para lograr sus objetivos posneoliberales. Y el primer tropiezoestará en el PIB de los dos primeros años del sexenio: menos de 1.5%anual, contra el 3% comprometido para lograr el promedio de 4% en el sexenio y el 6%en 2024.

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